Gritos entre paredes: «¡No puedo más con este caos! Dijiste que yo llevaba esta casa!»
Me llamo Carmen y crecí en un piso pequeño de Vallecas, Madrid, donde mis padres siempre creyeron saber lo que era mejor para mí. Aunque desde fuera parecía que no me faltaba nada, por dentro luchaba con la sensación de no ser suficiente. Todo cambió el día que mi madre, en un arrebato de rabia, me dijo unas palabras que marcaron mi vida para siempre.