¡Basta ya! Cómo aprendí a decir NO y defender mi paz
Me llamo Martina y esta es la historia de cómo convertí mi casa, antes refugio de amigos aprovechados, en un espacio sagrado para mí. He tenido que enfrentarme a conflictos familiares y amistades tóxicas, aprendiendo a poner límites incluso cuando todos me juzgaban. Ahora me pregunto: ¿he hecho mal al elegir mi serenidad por encima de la comodidad de los demás?