Cuando los juegos de los niños rompen amistades: La historia de Lucía y Carmen
Nunca imaginé que una amistad de más de quince años pudiera romperse por cosas tan pequeñas. Todo empezó con discusiones entre nuestros hijos, pero pronto los malentendidos y el orgullo se colaron entre Carmen y yo. Ahora, sentada sola en el parque donde solíamos reír juntas, me pregunto si alguna vez podremos recuperar lo que perdimos.