Cuando el mar no basta: Aprender a decir ‘no’ a la familia
Me llamo Carmen y creí que mudarme de Madrid a Málaga sería el inicio de una vida tranquila junto al mar. Sin embargo, la llegada constante de familiares transformó mi hogar en un hostal improvisado, robándome la paz y la intimidad. Solo cuando aprendí a decir ‘no’ descubrí el verdadero valor de los límites, aunque eso significara enfrentarme a quienes más quiero.