¿Por qué siempre tengo que ceder? Mi vida como nuera en casa de mi suegra
Desde que me casé con Alejandro y me mudé a la casa de su madre, mi vida se convirtió en una batalla diaria entre mis propios límites y las exigencias de mi suegra, Carmen. Me siento invisible, atrapada entre el deber y el deseo de ser feliz, mientras mi marido parece no ver mi sufrimiento. ¿Hasta cuándo podré seguir soportando este peso sin perderme a mí misma?