“Cuando le propusimos a Gregorio mudarse a una residencia, rompió a llorar y se negó rotundamente”: Entre el deber y el amor, no sé qué hacer
Hoy os cuento el día en que mi vida se partió en dos: cuando le sugerí a mi padrastro Gregorio que se mudara a una residencia. Mi hija Lucía necesita una madre presente, pero Gregorio, que me crió como a una hija, se aferra a su casa y a sus recuerdos. Me siento atrapada entre dos generaciones, sin saber cómo no fallarles a ambos.