Cuando la familia irrumpe: Una Nochebuena que nunca olvidaré
Todo comenzó con un timbrazo inesperado en Nochebuena, cuando mis tías y primos irrumpieron en mi piso sin invitación. Durante años, me faltó el valor para poner límites y proteger a los míos de su intromisión. Aquella noche aprendí que a veces hay que decir ‘no’, aunque duela romper las ilusiones familiares.