De lágrimas a brindis: Mi batalla con mi suegra, Carmen
Todo comenzó con un almuerzo tenso en casa de mi suegra Carmen, donde sentí que nunca sería suficiente para su hijo, Alejandro. Entre malentendidos, silencios incómodos y discusiones familiares, nuestro vínculo estuvo a punto de romperse, hasta que una enfermedad inesperada nos obligó a dejar el orgullo a un lado y a apoyarnos mutuamente. Hoy, cuando brindamos juntas en la mesa familiar, me pregunto cómo algo tan pequeño puede cambiarlo todo.