Doce años por nada: El precio de una promesa familiar
Durante doce años sacrifiqué absolutamente todo por cuidar a mi abuela Rosalía, convencida de que la familia es lo primero y que la lealtad se demuestra en los actos más duros. Pero una sola petición de mi abuela lo cambió todo, dejándome herida y confundida sobre el verdadero sentido del amor y el sacrificio familiar. Esta es la historia de cómo la devoción puede transformarse en desilusión cuando los lazos familiares exigen más de lo que podemos dar.