El día que rompí mi familia: Una confesión desde el corazón
A los veintidós años, confieso cómo mis acciones a los diecisiete años desencadenaron el divorcio de mis padres. Crecí entre gritos y silencios, creyendo que podía arreglar lo que estaba roto. Hoy, me pregunto si mi intervención fue un error del que nunca podré escapar.