El hijo encorvado y el baile que estremeció el salón
En medio del bullicio y el brillo de una gala madrileña, me sentía invisible, encorvado bajo el peso de las expectativas familiares. Nadie esperaba que yo, el hijo ‘raro’ de los García, me atreviera a bailar. Pero esa noche, junto a Lucía, el salón entero se rindió ante nosotros.