Lágrimas en la pantalla: Cuando tu propio hijo te olvida
Mi nombre es Carmen y cada vez que suena el móvil, el corazón se me encoge porque sé que mi hija Lucía solo me llama cuando necesita algo. Antes éramos inseparables, compartíamos risas y secretos, pero ahora siento que solo soy un cajero automático para ella. Esta es la historia de cómo el amor de una madre puede volverse invisible en la vorágine de la vida moderna.