El día que la mesa se rompió: una noche en la que todo cambió
Me llamo Carmen y nunca olvidaré aquella noche en la que la familia se sentó a cenar y el silencio se volvió insoportable. Durante años me entregué por completo a mis hijos, pero los secretos, las frustraciones y el cansancio nos arrastraron hacia un abismo del que nadie salió ileso. Esta es la historia de cómo una madre puede perderse intentando salvar a los suyos, y de cómo, a veces, el amor no basta para evitar el dolor.