¿Merece la pena salvarnos cuando la traición ha roto todo?
Jamás olvidaré aquella noche en la que todo cambió, cuando creí que la seguridad en mi propia casa era un derecho… hasta que escuché su voz temblar. A veces pienso que fui la última en saber que nuestra confianza ya era cenizas, quemada por secretos y silencios que no supe ver a tiempo. Ahora tengo miedo de enfrentarme cada día con una verdad desgarradora: tal vez estuve sola mucho antes de darme cuenta.