Mi hija me pidió que ocultara que vivo con ella: ¿en qué momento me convertí en una carga?
Era sábado por la noche cuando mi hija, Lucía, me pidió que no dijera a nadie que vivía en su casa. Sentí cómo mi dignidad se desmoronaba y el dolor de ser tratada como una intrusa en mi propia familia. Esta es la historia de cómo el orgullo y el miedo pueden separar incluso a quienes más se quieren.