La falda roja y el silencio que nos separa: una tarde que lo cambió todo
En una calurosa tarde de verano, durante una comida familiar, mi madre y mi hermana me juzgaron duramente por llevar una falda roja. Entre la vergüenza, la rabia y el deseo de ser comprendida, descubrí lo profundas que pueden ser las heridas causadas por los prejuicios y la falta de comunicación en la familia. Esta es mi historia de lucha por defender mi identidad en una sociedad que aún juzga demasiado rápido.