Entre el llanto de mi madre y mi suegra: ¿Tengo derecho a elegirme a mí misma?
Ayer, mi madre y mi suegra volvieron a mi casa, cada una con sus lágrimas y sus súplicas. Mi vida se ha hecho pedazos entre la traición de mi marido, las expectativas familiares y la presión de un pueblo donde el qué dirán es una condena. ¿Tengo derecho a pensar en mí, aunque todos me llamen egoísta?