Doce años de silencio: La verdad que no quise escuchar de mi nieta
Durante doce años crié a mi nieta Lucía, convencida de que su madre, mi hija Carmen, se había marchado a trabajar a Alemania. Todo cambió una noche cuando Lucía, ya adolescente, me confesó una verdad que siempre temí enfrentar. Aquella revelación me obligó a replantearme todo lo que creía sobre el amor, la familia y el perdón.