La hija de mi vecina no es mi responsabilidad: ¿cómo decir que basta?
Desde hace meses, mi vecina Carmen deja a su hija Lucía en mi casa casi a diario, y el peso comienza a ser insoportable. Me debato entre mi deseo de ayudar y la necesidad urgente de recuperar mi propio espacio, pero la culpa y el miedo a un conflicto con el vecindario me frenan. Hoy siento que ya no puedo más, y os cuento todo porque necesito escuchar: ¿vosotros qué haríais?