El precio de la generosidad: Cuando tu familia confunde amor con obligación
Siempre he sido el que cuenta las monedas, el que compara precios y guarda los tickets. Pero cuando se trata de mi familia, mi corazón se olvida de la cartera y doy sin mirar atrás. Hoy me pregunto si el amor justifica el sacrificio o si, en realidad, me he convertido en el cajero automático de los que más quiero.