El eco silencioso de nuestro aniversario: Cuando nuestros hijos eligieron el silencio en vez de la celebración
Hoy, en el día de nuestro trigésimo aniversario, la casa está más silenciosa que nunca. Esperábamos risas, abrazos y la calidez de nuestros hijos, pero solo recibimos el eco de su ausencia. Esta noche, entre recuerdos y reproches, me pregunto en qué momento dejamos de ser el centro de su mundo.