Al otro lado de la pared: La frontera que no debemos cruzar

Al otro lado de la pared: La frontera que no debemos cruzar

Me llamo Lucía y, junto a mi marido Sergio, nos mudamos a un piso en Madrid soñando con una vida tranquila. Sin embargo, la convivencia con nuestros vecinos, los Ortega, se convirtió en una pesadilla de ruidos, discusiones y silencios dolorosos que pusieron a prueba nuestro matrimonio y mi propia identidad. Esta es mi historia de lucha por la dignidad y la paz, y una invitación a reflexionar sobre hasta dónde debemos aguantar antes de alzar la voz.