La luz de la Navidad: ¿Es el regalo lo único que queda?
Me llamo Carmen y he dedicado mi vida a que mis hijos tuvieran más oportunidades que yo. Tras quedarme viuda, trabajé sin descanso, creyendo que el sacrificio y los regalos compensarían mi ausencia. Ahora, en la víspera de Navidad, me enfrento a la dolorosa pregunta de si el amor de una madre puede comprarse o si, al final, sólo queda el vacío de los regalos.