La amarga bienvenida: Una noche, una familia rota
La primera noche en nuestro nuevo piso en Madrid, lo que debía ser una celebración familiar se convirtió en una batalla campal. El conflicto con mi suegra, Carmen, destrozó la armonía y dejó heridas profundas en mi matrimonio y en mi corazón. Ahora busco respuestas y consuelo, preguntándome si alguna vez podremos reconstruir lo que se rompió.