En la Madrugada, Mi Cuñada Tocó a la Puerta: Una Noche que Cambió mi Vida
Esa noche, el timbre sonó como un grito en mitad de mi insomnio. Mi cuñada, con los ojos hinchados y dos niños temblando a su lado, pedía refugio. Lo que descubrí después me obligó a enfrentar heridas familiares que creía cerradas y a replantearme el verdadero significado de la lealtad.