La noche en que eché a mi hijo y a mi nuera de casa: el límite que nunca quise cruzar
Nunca imaginé que llegaría el día en que tendría que pedirle a mi propio hijo y a su esposa que se marcharan de casa. Fue una noche llena de gritos, lágrimas y decisiones imposibles. Ahora me pregunto si el amor de una madre puede sobrevivir a una frontera tan dolorosa.