Una carta en la mesita de noche
Empecé a escribir a las dos de la madrugada, ahogada en lágrimas y miedo. Toda mi vida he sentido que no logro estar a la altura de lo que los demás esperan de mí. Hoy cuento cómo me afronto a esa tristeza y cómo intento encontrar esperanza en medio de la lucha.